ANEPROMA subraya el papel de la madera tratada como el material más sostenible y duradero en la construcción moderna.
Científicamente se ha demostrado que la madera es el material más sostenible gracias a su capacidad para fijar y almacenar carbono biogénico durante su crecimiento. Este proceso natural convierte a la madera en un recurso renovable único, capaz de reducir la concentración de CO₂ en la atmósfera y contribuir activamente a mitigar el cambio climático.
Su carácter diferenciador la posiciona como el elemento con mayor sostenibilidad para cualquier uso en construcción, edificación, mobiliario o derivados industriales.
Pero cuando además la madera se somete a un tratamiento específico de protección, su vida útil se multiplica por dos o tres veces, lo que amplifica sus beneficios ambientales y económicos.
En cifras, un metro cúbico de madera sin tratar almacena aproximadamente 815 kg de CO₂, considerando todas las etapas del ciclo de vida, desde el crecimiento forestal hasta el aserradero.
Sin embargo, cuando la madera es tratada y su durabilidad se prolonga entre 15 y 25 años según la clase de uso, se obtiene un doble beneficio:
Se evita la emisión de gases de efecto invernadero derivados de su reemplazo prematuro.
Se garantiza una mayor estabilidad y aprovechamiento del carbono almacenado en el material.
Las tablas técnicas que acompañan este estudio muestran claramente cómo la madera tratada conserva mejores valores de carbono biogénico almacenado y mayor durabilidad estructural, consolidándola como el material clave para la construcción sostenible del futuro.





